El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias vigilará por satélite toda su red ferroviaria para evitar riesgos.
ADIF invertirá más de dos millones en controlar desde el espacio los cambios en la red ferroviaria
Qué se va a hacer
ADIF ha sacado a licitación un contrato para monitorizar por satélite los cambios que se produzcan en las líneas que conforman la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG), incluyendo también las instalaciones de alta tensión. Se trata de un ambicioso servicio de teledetección que, durante 24 meses, permitirá detectar cualquier modificación significativa en el entorno de las vías, desde nuevas edificaciones hasta incendios o talas de árboles.
Para ello se utilizarán imágenes obtenidas por satélites de las misiones Sentinel, pertenecientes al programa Copernicus de la Agencia Espacial Europea. Estas imágenes se procesarán, analizarán y se integrarán en una plataforma en la nube para que el personal de ADIF pueda consultarlas en tiempo real. En caso necesario, también se adquirirán imágenes comerciales de altísima resolución.
Por qué es importante
Este sistema servirá para mejorar la seguridad ferroviaria, detectar construcciones ilegales o modificaciones del terreno que puedan afectar a la infraestructura, y garantizar el buen estado de las zonas de protección. De hecho, esta medida responde a una recomendación de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios tras el derrumbe ocurrido en 2018 en Vacarisses, que provocó una tragedia al hacer descarrilar un tren por un desprendimiento.
La detección precoz de cambios permitirá actuar con rapidez, anticiparse a riesgos y proteger tanto las vías como a los pasajeros. En la práctica, es como disponer de un sistema de vigilancia permanente desde el espacio. Además, gracias al análisis automatizado y al uso de inteligencia artificial, se podrán diferenciar cambios relevantes de variaciones sin importancia, como la caída estacional de hojas.
El contrato también incluye informes mensuales, visualizaciones en plataformas digitales y un sistema continuo de mejora y evaluación de resultados.
El lugar y su relevancia
El ámbito geográfico cubierto por este contrato abarca toda la Red Ferroviaria de Interés General, lo que incluye más de 15.800 kilómetros de líneas ferroviarias y 2.650 km de líneas de alta tensión, con un margen de control que puede alcanzar los 200 metros a cada lado de la vía. Esto supone un control exhaustivo del territorio por donde transcurre gran parte del transporte ferroviario de España.
Este servicio no se limita a una zona concreta: abarca desde entornos urbanos hasta áreas rurales, tramos en montaña o zonas costeras. Su impacto es, por tanto, nacional, y permitirá un control más eficiente del patrimonio ferroviario de todos.
Fuente: Plataforma de Contratación del Sector Público
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